[] Fractario-Re: Without sounds

viernes, 12 de septiembre de 2008

Without sounds

La nada no ocupa mi pensamiento sino mi vida.

Juan José Saer

Un hombre camina por la calle. El viento juega en el camino, choca contra las hojas y se estrella contra sí mismo, se atraviesa y penetra en delicada sincronía; él cree escucharlo todo, incluso el sonido gris que silba, imagina una voz, es más, son muchas voces las que susurran. Salió del bar en donde siempre le atiende una mujer clara, adivina sus pensamientos porque sabe que su lenguaje es prácticamente intraducible; el timbre de la voz femenina es como un clarinete que suena en los sueños.

La cotidianidad, algunos sonidos, las verdades y las mentiras ,entre otras cosas más, lo rebasan, por eso un día se quita una parte de sí; decide dejar de oír, desprenderse y probar con otros sonidos. Un poeta sin oído, un poeta que habla, escucha y escribe en otra lengua, su estrategia es suplantar al oído por las caricias visuales, por eso, cada noche transporta en la memoria a la chica del bar hasta su rincón más íntimo. De su bolsillo desdobla un papel roído que estaba pegado a una botella de cerveza, lo mete debajo del almohadón, es un recuerdo que cuida noche tras noche, pacientemente, después de haber bebido en el lugar de los no sonidos.

Pero al final qué son los recuerdos, sino una sustancia que se evapora hacia la nada, son la nada que se aligera.


1 comentario:

- dijo...

Buen texto. Me gusta, me hiciste viajar por mi propia nada, la nada que se aligera.